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Informe 2020: Valoración actualizada de brecha de tipo salarial para España 1996-2018

En 2018, España amplió la brecha de su índice de homologación (Idx-Hm) después de una significativa ganancia de cuatro puntos en 2017. El aumento de su brecha fue en gran parte el resultado del efecto combinado de una caída de su tipo por hora en euros y un significativo aumento de su costo de vida en términos de paridad de poder adquisitivo, siendo este último a su vez consecuencia de la revalorización del euro en su mayor parte, ya que los precios al consumidor aumentaron menos del dos por ciento

Desde que España se unió a la zona euro, los salarios por hora de manufactura se desempeñaron generalmente mejor que el salario mínimo, con tasas que se movieron consistentemente por encima de la inflación del IPC, mientras que el salario mínimo aumentó a tasas más bajas y perdieron valor en términos reales entre 2001 y 2004. Sólo hasta 2017 y 2018 el salario mínimo superó a los salarios de manufactura en términos reales en relación con la inflación del IPC, terminando 16% por encima del IPC frente a solo 9% para el tipo por hora de manufactura. Sin duda, el salario mínimo de España superará con creces los salarios de manufactura en 2019 y 2020. Veremos hasta que grado los salarios de manufactura se ven influenciados por la presión ejercida por los aumentos al salario mínimo cuando los tipos de manufactura por hora estén disponibles. El gobierno se ha comprometido a impulsar poderosos aumentos del salario mínimo en los próximos tres años para un aumento total del 26% para 2023. Sin embargo, la creciente oposición de los empleadores ya los obligó a aumentar la tasa en 2020 a la mitad de lo que pretendían. Según el gobierno, el salario mínimo de España en 2019 todavía estaba 80,6% por debajo de la media del resto de Europa. Por ahora, la inflación no se ha visto afectada en absoluto por el aumento sin precedentes del salario mínimo, con sólo un aumento del 0,7% del índice de precios al consumidor en 2019. En cuanto al desempleo, éste continuó cayendo en 2019, del 26% en 2013 al 13,8% a fines de 2019. Pero como era de esperarse, para el segundo trimestre de 2020, ha subido al 15,3% como resultado de la pandemia del COVID-19.

¡Nuevo Informe 2019!
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TABLA T5: BRECHAS DE TIPOS SALARIALES REALES 1996 - 2018 PARA catorce ECONOMÍAS selectas, EN TÉRMINOS DE PARIDADES DE PODER DE COMPRA (PPC), PARA TODOS LOS EMPLEADOS EN MANUFACTURA. *(La tabla base de todos los análisis de brechas salariales PPC)

Nuestra valoración de 2018 reporta resultados divergentes entre economías seleccionadas que fueron predominantemente el resultado de un aumento significativo de los salarios por hora en moneda local (o falta de ella), tipos de cambio y cambios en su costo de vida de PPC.

Alemania sigue teniendo la mejor posición con una creciente ventaja en homologación sobre EUA en términos reales de PPC en sus tipos salariales por hora, seguida de Francia con una ventaja de cuatro puntos sobre los tipos salariales de EUA. Todos los demás países continúan registrando brechas salariales con respecto a los tipos salariales de manufactura equivalentes en EUA. Seis de los doce países de este gráfico mejoraron su posición en 2018 con respecto a 2017 aumentando su ventaja (Alemania y Francia) o disminuyendo sus brechas salariales (Italia, Singapur, Corea del Sur y Australia). Brasil y México se mantienen con la misma brecha desde 2016. Solo Canadá, Reino Unido, España y Turquía aumentaron sus brechas respecto al año anterior. México y Brasil continúan registrando las mayores brechas salariales.

 

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Informe 2020: Valoración actualizada de brecha de tipo salarial para Brasil 1996-2018

Las políticas económicas de apoyo a la oferta de Temer que continúan con el gobierno de Bolsonaro han detenido cualquier esfuerzo por mejorar la participación de los trabajadores en el ingreso y reflejan claramente una política de contención salarial deliberada. El gobierno de Temer aprobó una nueva ley (PEC 55) que congela todo el gasto público durante 20 años, lo que implica que el gasto público protegido constitucionalmente en las áreas de salud, educación y otros sectores sociales permanecerá atrofiado hasta 2036. Esto puso fin al compromiso de Brasil de mantener su política de apreciación del salario mínimo, después de que éste se ha más que duplicado en términos reales desde 1996. En cuanto a los salarios de manufactura, éstos perdieron terreno respecto a 1996, que se recuperaron parcialmente de la recesión de principios de siglo, hasta que la política de apreciación del salario mínimo tuvo una influencia positiva a partir de 2010 que ahora vuelve a retroceder. No obstante, con una recesión renovada durante el período 2014-2016, que sólo comenzó a disminuir en 2017 y que volverá a caer en una recesión profunda debido a la pandemia de COVID-19 en curso y al enfoque firmemente neoliberal y depredador de apoyo a la oferta seguido por el gobierno de Bolsonaro, Brasil no reanudará ninguna mejora en términos reales desde una perspectiva doméstica ni reanudará el cierre de su Idx-Hm, desde una perspectiva global, en el futuro previsible. De hecho, es probable que aumente su brecha de homologación con los salarios comparativos en EUA en los próximos años.

Para todo el período de 24 años (1996-2018), la homologación a salarios dignos de los salarios por hora de manufactura no ha mejorado en absoluto, y son levemente más bajos que en 1996. Los tipos salariales por hora se recuperaron gradualmente después de la recesión de cambio de siglo, pero para 2018 su homologación con los salarios equivalentes de EUA se redujo a un índice 32 en relación con el índice 34 de 1996. Nuestra estimación para 2019 indica que su Idx-Hm se reduciría a 31 como resultado de un escaso aumento estimado en moneda local, la erosión del BRL y un aumento del costo de vida PPC en moneda local. El efecto combinado de la política económica depredadora de Bolsonaro, que es claramente anti-laboral, y la pandemia COVID-19, hace que cualquier mejora sea muy improbable en el futuro previsible. Por ello, la perspectiva de homologación del salario digno parece desalentadora.

Partiendo de las implicaciones que conlleva el cambio de política económica de apoyo a la demanda a una ofertista en el gobierno inmediato anterior y actual de Brasil, parece poco probable que se logre un progreso significativo en el aumento de los salarios manufactureros y los tipos salariales para toda la economía en términos reales. En el mejor de los casos los salarios mantendrán su valor actual. Todo esto se complica aún más por la profunda recesión provocada por la pandemia.

 

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22 noviembre 2019!
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Informe 2020: Nueva valoración de brecha del tipo salarial para Argentina 1996-2018

Nuestro análisis de los salarios dignos de Argentina en el sector manufacturero desde una perspectiva global (paridades de poder de compra) ya no supone que el gobierno de Argentina continuará considerando la apreciación de los salarios reales como un elemento fundamental de su política económica. Como se esperaba, el gobierno de Macri hizo todo lo posible para reanudar la antigua relación centro-periferia que aplica un etos neocolonial a las políticas económicas de Argentina. Desafortunadamente, sus políticas económicas han resultado desastrosas y en sus cuatro años la inflación y la devaluación han estallado, el país cayó en incumplimiento de su deuda soberana, los salarios reales se derrumbaron y la pobreza aumentó significativamente. Una consecuencia directa clara es que los índices de homologación para al menos el período 2018-2020 caerán drásticamente, desde los 50 en 2017 hasta los 30, lo que equivale a los niveles prevalecientes durante el período 1996-2000. 

Después de que el gobierno plenamente neoliberal de Macri dejara las condiciones socioeconómicas de Argentina en un caos sobrecogedor, el nuevo gobierno de Fernández está haciendo lo posible por recuperar para el ciudadano común los beneficios de los gobiernos anteriores de Kirchner-Fernández, lo que será una tarea muy imponente, dadas las crisis recurrentes desde principios de este siglo. Por ahora, la homologación del salario digno en el sector manufacturero frente a los salarios equivalentes en EUA se ha derrumbado y está destinada a caer a niveles que recuerdan a la crisis de 2002 antes de que comience a recuperarse.

El nuevo gobierno de Alberto Fernández implementó de inmediato un paquete contracíclico para volver a las políticas de apoyo a la demanda destinadas a reducir lo más posible el etos neoliberal de Macri y sus errores de política económica. Algunos de estos son aumentos de impuestos sobre la compra de divisas, exportaciones agrícolas, riqueza y ventas de automóviles, así como protecciones laborales para aumentar la compensación por despidos laborales injustificados. Asimismo, como sucedió a principios de siglo, Argentina se vio obligada a dejar de pagar su deuda externa, y acaba de llegar a un acuerdo con los fondos buitre y otros acreedores extranjeros que, en su mayor parte, cumple con sus demandas y no con las de los argentinos. Además, Argentina se encuentra nuevamente en negociaciones con el FMI para reducir su interminable deuda externa soberana. Por otro lado, la crisis económica se ha visto complicada por la pandemia de COVID-19, que claramente exacerbará la profunda recesión de Argentina. Hasta ahora, la inflación parece ser sustancialmente más baja en 2020 que en 2019, en 13,5% durante los primeros seis meses, pero se espera que se mantenga en 30% para fin de año, a pesar del efecto de la pandemia sobre una demanda de por sí ya deprimida. Al igual que en el resto del mundo, el PIB caerá drásticamente, al menos un 11% y luego se recuperará gradualmente en 2021, más por rebote técnico que por verdadero crecimiento. Todos estos factores dificultarán que Argentina recupere los salarios reales en manufactura y los lleve gradualmente a su posición de homologación relativa anterior a la crisis de 2002.

Partiendo de este contexto muy negativo, el panorama socioeconómico de Argentina se asemeja mucho a una pérdida de dos décadas. Esto supondría una adversidad colosal, especialmente para los niveles inferiores de la sociedad. Uno de los mayores beneficios de la apreciación del salario real de cualquier país—en el contexto de un etos de salario digno en una sociedad de mercado—es el impacto directo en la erradicación de las condiciones de desigualdad y exclusión; condiciones que han prevalecido en Argentina durante muchas décadas y sólo se redujeron sustancialmente entre 2004 y 2015. Está por verse si el nuevo gobierno es capaz de realizar un acto de equilibrio exitoso entre las diferentes variables en un escenario de extrema complejidad.

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Informe 2020: Brechas del tipo salarial ppc para economías desarrolladas y "emergentes" para todos los empleados en manufactura. (de 1996 hasta 2018)

Nuestra valoración de 2018 reporta resultados divergentes entre economías seleccionadas que fueron predominantemente el resultado de un aumento significativo de los salarios por hora en moneda local (o falta de él), tipos de cambio y variaciones en su costo de vida de PPC. Seis economías mejoraron su posición, cuatro perdieron terreno y cuatro no cambiaron. Francia, Alemania, Italia, Corea del Sur, Singapur y Australia mejoraron su índice de homologación (Idx-Hm). Canadá, Reino Unido, España y Turquía perdieron terreno en comparación con su posición de 2017, mientras que Brasil, México, Japón y Sudáfrica no experimentaron cambios.

Entre las seis economías que mejoraron su posición de homologación del salario digno, los principales factores fueron el aumento sustancial de sus tipos salariales por hora en moneda local combinado con una revaluación de su moneda o una disminución de su costo de vida en términos de PPC para consumo privado. En el caso de los tres países de la eurozona (Francia, Alemania e Italia), fue específicamente la combinación del aumento de sus salarios por hora con una revalorización del euro. Esto permitió a Francia, Italia y Alemania aumentar su Idx-Hm. Esta combinación sirvió para compensar el aumento de su costo de vida PPC y aumentar su ventaja sobre el incremento de los tipos por hora EUA en términos reales. Un comportamiento similar tuvo lugar en el caso de Singapur y Corea del Sur. De esta manera, superaron claramente el aumento del tipo por hora de EUA en manufactura y, por tanto, aumentaron su Idx-Hm en 2018. De hecho, el Idx-Hm de Singapur es su mejor registro desde 1996. Australia, por el contrario, devaluó su moneda, pero logró la mayor mejora de su Idx-Hm entre las 41 economías en nuestros informes, que es igual a su mejor posición alcanzada en 2014. Esto fue el resultado de un fuerte aumento de su tipo por hora en moneda local y una devaluación de la moneda, lo que contribuyó a una caída de su costo de vida de PPC.•Entre las seis economías que mejoraron su posición de homologación del salario digno, los principales factores fueron el aumento sustancial de sus tipos salariales por hora en moneda local combinado con una revaluación de su moneda o una disminución de su costo de vida en términos de PPC para consumo privado. En el caso de los tres países de la eurozona (Francia, Alemania e Italia), fue específicamente la combinación del aumento de sus salarios por hora con una revalorización del euro del 4,8%. Esto permitió a Francia e Italia aumentar su Idx-Hm de homologación dos puntos (104 y 95 respectivamente) y Alemania un punto a 126. Esta combinación sirvió para compensar el aumento de su costo de vida PPC, que promedió 4,3%, y aumentó su ventaja sobre el incremento del 1,8% de los tipos por hora estadounidenses en términos reales. Un comportamiento similar tuvo lugar en el caso de Singapur y Corea del Sur, que promediaron un aumento de sus tipos por hora en moneda local del 6,3%, revaluaron sus monedas en un 2,6% en promedio y aumentaron su costo de vida PPC en un promedio de sólo 1,6%. De esta manera, superaron claramente el aumento del 1,8% del tipo por hora de EUA en manufactura y, por lo tanto, aumentaron su Idx-Hm en seis y tres puntos a 89 y 72 respectivamente en 2018. De hecho, el Idx-Hm 89 de Singapur es su mejor registro desde 1996. Australia, por el contrario, devaluó su moneda, pero logró la mayor mejora de su Idx-Hm entre las 41 economías en nuestros informes al aumentarla nueve puntos a 90 Eq-Idx, que es igual a su mejor posición alcanzada en 2014. Esto fue el resultado de un fuerte aumento (6,6%) de su tipo por hora en moneda local y una devaluación de la moneda del 2,5%, lo que contribuyó a una caída de su costo de vida de PPC de 2,9%.

•Entre las cuatro economías que perdieron terreno, Canadá fue la peor, perdiendo 3 puntos (82 Idx-Hm), seguida del Reino Unido (69 Idx-Hm) y España (72 Idx-Hm), cada una perdiendo 2 puntos y Turquía perdiendo un punto (38 Idx-Hm). El descenso de Canadá fue el resultado directo de una caída poco común de su tarifa por hora en manufactura en moneda local, con un cambio mínimo en su costo de vida PPC y en el tipo de cambio. España perdió dos puntos también como consecuencia de una caída del 0,6% de su tipo por hora en euros —el único país de la eurozona que registra una caída— y un aumento significativo de su coste de vida PPC del 5,1%. El Reino Unido también perdió dos puntos debido a un aumento de sólo el 0,6% de su tipo salarial por hora en moneda local y un aumento del 4,2% de su PPC, a pesar de una revalorización del 3,7% de la libra. Por último, Turquía también perdió un punto debido a una fuerte devaluación de la lira del 24,5%, a pesar del fuerte aumento del tipo por hora en moneda local del 13,2% y una fuerte caída del 14,2% de su coste de vida PPC.

•Entre las economías sin cambio en su Idx-Hm, Brasil logró mantenerse con un índice de 32, el mismo desde 2016, debido a la fuerte devaluación de su moneda en un 12,7%, la fuerte caída de su coste de vida PPC de 11,6% y un aumento de su tarifa por hora en moneda local del 2,4%, que es ligeramente superior al aumento del 1,8% de la tarifa por hora de Estados Unidos. México aumentó su Eq-Idx, pero no lo suficiente para ganar un punto, por lo que se mantuvo en 24 puntos (en números redondos), que es el mismo que en 2016 y 2017. México aumentó su tarifa por hora en moneda local en un significativo 6,4%, pero experimentó una devaluación de la moneda del 1,6% y un aumento del 0,6% en su costo de vida PPC pasando de un índice de 23,6 a un índice de 24,1. Aunque México parece estar mejorando su índice, ha ganado sólo cinco puntos desde 1996, lo que es poco significativo en relación con el período de valoración de 22 años. Japón no experimentó cambios en su Idx-Hm debido a un aumento de la PPC del 1,3%, un pequeño aumento en moneda local (0,9%) y una revaluación de la moneda del 1,6%. Por último, Sudáfrica no registró cambios en su Idx-Hm debido al incremento de la PPC del 2,8%, que neutralizó el aumento en moneda local (3,8%), y la mínima revalorización de solo 0,8%. Aunque esto permitió que Sudáfrica se mantuviera en su índice más alto registrado desde 1996, su mejora en homologación ha sido de solo cinco puntos desde 2010.

 

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¡Nuevo 2020!
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Informe 2020: Valoración actualizada de brecha de tipo salarial para México 1996-2018
Los gobiernos acérrimamente depredadores, corruptos y fraudulentos de México, impusieron una política de erosión y contención salarial a un nivel extremadamente precario tanto en el sector manufacturero como en todos los sectores económicos, como uno de los pilares de su política económica durante casi 36 años. Con el gobierno actual, esto parece estar cambiando. 

El historial de México desde 1996 expuso una política estatal deliberada para mantener los salarios reales de moderno trabajo esclavo entre 1996 y 2015. Sin embargo, la política salarial parece haber cambiado en 2017 después de políticas consistentes del apoyo a la oferta durante más de tres décadas. Por primera vez, el salario mínimo se incrementó por encima de la inflación en 2017 y 2018. A través del llamado “Monto de Recuperación Independiente”, el salario mínimo para 2017 se incrementó arbitrariamente 9,6%, incluyendo 3,9% para compensar la tasa de inflación estimada del IPC. El mismo criterio se aplicó para 2018, para un aumento total del salario mínimo del 10,4%, incluido un 3,9% para compensar el IPC. En 2019, el nuevo gobierno de México, prometiendo implementar una sólida política de recuperación del salario mínimo, lo aumentó 16,2%, incluido 5% para compensar el IPC y 20% en 2020, incluido el 5% para compensar la inflación. Estos cambios parecen tener un impacto positivo directo en los salarios manufactureros en términos reales y en su homologación con los salarios equivalentes de EUA. Entre 2015 y 2018 el tipo por hora de manufactura en moneda local aumentó 43,6%, y 18,3% en dólares EUA después de contabilizar una erosión del peso. La combinación de estos componentes permitió al Idx-Hm ganar cinco puntos en 2016 y luego permanecer en este nivel en 2017 y 2018. 

Después de dos años, queda por verse si el gobierno sigue este sendero o reanuda su sometimiento a los criterios de apoyo a la oferta. México tiene los peores salarios de Iberoamérica. Hemos observado 36 años de una política deliberada de pauperización salarial que ha obligado a una enorme población a unirse a las filas del precariado. Si bien la política de salario mínimo parece estar avanzando por el camino correcto, hay muchos casos de ámbitos de la cosa pública en los que el gobierno se alinea claramente con los intereses del capital y no con la gente. Si al final la participación del trabajo en el ingreso no mejora de manera sostenida y muestra un marcado aumento para fines de 2024, tendríamos que concluir que el único objetivo del gobierno era mitigar las peores características de la explotación y no cambiar las estructuras que las sostienen.


Por otro lado, si el gobierno cumple con sus promesas de campaña, se necesitarán décadas tanto para lograr un etos de salario digno como para cerrar la brecha con salarios equivalentes en el sector manufacturero, bajo el principio de igualdad de remuneración. Como mínimo, se necesitarán cinco mandatos de seis años para cumplir con esta expectativa bajo el supuesto de que el gobierno actual marque el camino y materialice el progreso que se puede lograr para el 2024, como se ilustra en nuestras proyecciones.

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